¿Animales que posaron? Mira las fotos más vistas de las últimas semanas en las redes

Si pensabas que los humanos éramos los únicos capaces de hacer gestos extraños y graciosos, amigo, has vivido equivocado ¡Los animales son mucho mejores!

 

Los animales con cerebro disponen de un dispositivo natural para calibrar las modalidades sensoriales, lo que les permite producir representaciones mentales de los objetos externos, memorizarlos e incluso engendrar conceptos, según la psicóloga Joëlle Proust, especializada en conocimiento animal.

 

Su trabajo obligará a redefinir las nociones de pensamiento, conciencia y lenguaje, si bien constituye un motivo de reflexión sobre la representación mental que los humanos tenemos de los animales no humanos.

 

En las redes encontramos fotografías verdaderamente geniales de animales capturados por una cámara en el momento menos esperado. Sus expresiones te van a hacer caer de risa ¿No me crees? échale un vistazo a lo que sigue…

  1. ¿Quién dice que no sabemos reír?

El pensamiento como tal, es la actividad o creación (imágenes, sensaciones, ideas) de la mente que es traído a la existencia por acción del intelecto. Es decir, todo lo que puedas imaginar, procesar  e idear en tu cabeza, mediante el razonamiento de las cosas.  Por tanto, todo aquello que es de naturaleza “mental” es considerado pensamiento. ¿Pero… los animales piensan?

2. Pensando en mi amor prohibido, mientras él se pasea con otra y yo me escondo para verlo con el corazón palpitando.

Según la psicóloga Joëlle Proust, los animales son capaces de pensar, memorizar e incluso engendrar conceptos sobre su entorno y objetos externos a él. En palabras más sencillas, son capaces de pensar e imaginar.

Tal afirmación es el resultado de la integración de los últimos conocimientos en biología, psicología experimental, neuropsicología y etología cognitiva, aplicada a los animales.

3. Luego del gimnacio nos toca una foto

Destaca que los animales que tienen un cerebro (no todos tienen), pueden tener representaciones mentales tan reales como las humanas y que perciben el mundo como compuesto en cuerpos distribuidos en el espacio y dotados de una cierta autonomía.

5. Cada vez que bebo me levanto mal

La conclusión que se desprende de sus trabajos es que los animales no humanos son capaces de conceptuar el mundo externo en función de las actividades que le son indispensables para la vida y que son capaces de almacenar en su memoria gran parte de la experiencia vivida.

6. “Me dijo lividinosa , la muy zorra!”

En virtud de esta información, estos animales pueden prever las evoluciones del entorno, disponer de un mapa mental de su territorio y orientarse mejor en la búsqueda del alimento, mantener relaciones sociales y distinguir entre amigos y enemigos.

7. Adoro la comida vegetariana

Investigadores del Instituto Nacional Japonés de Genética han diseñado una sonda que mapea la actividad cerebral de los animales, permitiéndonos observar las imágenes generadas por sus pensamientos.

8. Compre Pepsodent

Gracias al estudio de la actividad neuronal del pez cebra, los investigadores fueron capaces de percibir la imagen mental del pez, que aunque es simple, representa un avance significativo en la exploración de la conciencia animal.

9. No soporto a mis vecinos los monos

El funcionamiento  es sencillo: una sonda fluorescente de alta sensibilidad que detecta la actividad de las neuronas, causando que estas se enciendan cuando están activadas.

11. Esa comida me deja la cara tiesa

El cerebro de un pez de esta especie, del tamaño de un grano de sal, es el primer paso para construir una herramienta más eficaz para el desarrollo del mapeo cerebral que permita descubrir uno de los misterios más grandes de la naturaleza.

12.Mi amor por los ratones es algo que siento bien profundo aquí adentro… en el estómago

Los seres humanos a menudo nos preguntamos si piensan o no los animales, si son conscientes, si sienten emociones, o si algunos animales son más inteligentes que otros. Estas preguntas no sirven de mucho porque son vagas y se centran en conceptos muy generales que se suelen definir en función de lo que hacemos los humanos. Para entender que piensan los animales, es más acertado preguntarse por fenómenos mentales que se pueden especificar con mayor precisión, fenómenos como por ejemplo la capacidad de los animales de usar herramientas, encontrar el camino de vuelta casa o aprender por imitación.

13. Ese champú es lo peor, me deja el pelo horribleeee!!!

Para entender “qué” piensan y sienten realmente los animales, debemos observar los entornos en los que han evolucionado. Todos los animales están equipados con un conjunto de herramientas mentales para resolver problemas ecológicos y sociales. Algunas de estas herramientas son universales, compartidas por insectos, peces, reptiles, aves y mamíferos, incluidos los seres humanos.

 

El conjunto de herramientas universales proporciona a los animales una capacidad básica para reconocer objetos, contar y orientarse. Se produce una divergencia de este conjunto de herramientas básicas cuando las especies se enfrentan a problemas ecológicos o sociales excepcionales. Por ejemplo, los murciélagos se orientan mediante una señal de sonar de alta frecuencia, pero nosotros no. A diferencia de los humanos, los murciélagos se enfrentan al problema de volar en la oscuridad.

 

Como resultado, su cerebro ha evolucionado de una forma especial para procesar sonidos de alta frecuencia. Los humanos reconocen a cientos de personas por el rostro, pero los insectos sociales como las abejas no reconocen ni siquiera a los miembros de su propia colmena por el rostro. Para los humanos, el rostro es un objeto especial; por que tiene una configuración única de rasgos y por que representa una ventana crucial para la identidad, las creencias y los sentimientos de cada persona. En consecuencia, los humanos tienen un cerebro que ha evolucionado de forma especial para procesar caras.

 

La única forma de comprender cómo y qué piensan los animales es evaluar su conducta a la luz, tanto de las herramientas universales como de los mecanismos específicos de la mente diseñados para resolver problemas. Algunas ideas generales sobre las emociones y pensamientos de los animales, obtenidas a través del estudio del cerebro, del comportamiento animal y de la comparación con el desarrollo de la infancia de los seres humanos, han proporcionado algo de luz acerca de cómo los animales usan sus herramientas mentales para sustentarse en sus nichos ecológicos y sociales, y cómo solamente los humanos han aplicado sus herramientas a la creación de un mundo moral.

15. Quisiera Maluma tener mi físico

Se puede decir que casi todos los animales experimentan emociones. Las emociones preparan a todos los organismos para la acción, para aproximarse a las cosas buenas y evitar las malas.

 

Pero en cuanto nos alejamos de las emociones fundamentales como la rabia y el miedo, que seguramente comparten todos los animales, encontramos otras emociones como la culpa, la vergüenza o el bochorno, que dependen críticamente de un sentido de la propia conciencia y de la conciencia de otros. Es posible que estas emociones sean sólo humanas, y que nos proporcionen un sentido moral que ningún animal, probablemente, es capaz de alcanzar.

16. En realidad las mujeres me adoran por mi sentido del humor, y por girar tan sensualmente mis ojos

Los animales, al igual que nosotros, se guían por el instinto. Los instintos guían la experiencia del aprendizaje. Son responsables de que los organismos esperen determinadas características del entorno e ignoren otras. Muchos de nuestros instintos responden a la evolución, de forma que compartimos una visión perceptiva y conceptual del mundo con muchos otros animales.

Los animales, como los humanos, tienen unas normas a las que atenerse y que a veces pueden romper. Esas normas reflejan las condiciones bajo las que se llevan a cabo los juegos de la reproducción y la supervivencia. Pero a diferencia de nuestras normas, las suyas no se basan en el conocimiento de lo que esta “bien“ y lo que está “mal”.

Los animales obedecen a unas normas, pero no saben que las normas están destinadas a preservar las convenciones, a prevenir acciones dañinas y, al menos en algunos casos, a mantener la justicia. Los niños son como animales, pero los humanos adultos no.

17. Amo el canto lírico

La comprensión de la visión que tienen los animales del mundo requiere, por tanto, una habilidad para aislar los sistemas sensoriales adecuados y determinar los tipos de problemas que las especies remontaron en el pasado para sobrevivir en el presente. No debemos asumir que sabemos lo que sabemos, o cómo hemos llegado a saberlo.

18. Seré fea, pero tengo un gran corazón

Debemos usar el diseño actual del cerebro de un animal y su conducta de ahora para deducir qué tipo de problemas tuvo que resolver su mente. Es una receta que sigue funcionando desde que Charles Darwin la preparó por primera vez, hace más de cien años. Si la seguimos fielmente aprenderemos muchísimo de las mentes salvajes que habitan nuestro planeta.

19. No soporto el sol extremo

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